La infografía es una representación visual de información y datos respecto a un tema. Es un resumen llamativo y preciso que usa imágenes, gráficos y texto simple. Las opciones de estilos son infinitas, y todo depende de lo que queramos comunicar. Así que a continuación, preparé una breve guía con consejos paso a paso, usando como ejemplo mis propias infografías.

En este caso, se representa a la nutria marina o chungungo, cuyo nombre científico es Lontra felina.

El primer paso es definir que queremos dar a conocer sobre esta especie: ¿Su ciclo de vida? ¿Su morfología interna y externa? o tal vez un aspecto de su conducta. Esta infografía busca que el receptor pueda reconocer si una zona es frecuentada por chungungos. Al incluir huellas en la playa y forma del cráneo, pueden reconocer rastros de la especie.  De forma principal hay ilustración científica del animal, para identificación directa.

El segundo paso es ordenar la infografía por nivel de relevancia. Definir también lo que queremos destacar más a color, y lo que queremos destacar secundariamente en tinta o en blanco y negro.

El tercer paso es agregar a las imágenes una pequeña descripción con texto simple (minimalista), siempre hay que considerar que la infografía está diseñada para que la entiendan personas que estén inmersas o no en el mundo de la ciencia, por lo que también es fundamental y correspondiendo al cuarto paso, dar una pequeña información que vaya de lo general a lo más específico, para introducir al espectador en el mundo de esta especie.

Otro tipo de infografía, mucho más simplificada, es esta que muestra el ciclo de vida de una especie, que en este caso es la gaviota dominica (Larus dominicanus).

En esta infografía se buscó dar información sólo por medio de la ilustración, mostrando las fases que pasa la gaviota, desde el momento que está en el huevo hasta ser adulta (hay otras fases de coloración intermedio, pero basta con poner las fases principales para dar a conocer el ciclo de vida).

Las imágenes se colocan en forma cíclica a propósito para dar este efecto de ciclo (si es ese nuestro objetivo) y usualmente en el mundo de la ilustración científica estos ciclos se colocan de izquierda a derecha (como una norma no escrita).

El quinto paso va relacionado con el fondo. Es importante, si tenemos imágenes con mucho blanco, poner el fondo levemente más oscuro para contrastar y resaltar el contenido. Si se tiene que exponer una serie de infografías, sería ideal que todas tengan el mismo color de fondo para obtener una mejor presentación.

El sexto paso plantea la duda de ¿cuántas ilustraciones debería tener una infografía? ¿Hay algún número determinado? La verdad es que no lo hay, pero siempre hay que tener en cuenta que la infografía no se vea saturada con muchas ilustraciones y no se entienda por dónde empezar a ver, o que ocurra el efecto contrario: explicar muchas cosas sobre una sola imagen, esto daría la sensación de que falta otra imagen para explicar en detalle una acción o elemento.

Consejos finales: siempre tengan presente un tamaño de letra que se pueda leer sin problema, sin tener que agrandar la imagen. La tipografía, más que «bonita», debe ser legible y ordenada. Además, siempre verificar que los nombres de la especies estén bien escritos y actualizados (porque es muy vergonzoso ya tener lista la imagen final y que alguien te comente que está mal escrita, ya me ha pasado 🙁 ). El nombre científico va en cursiva (itálica) y solo el género en mayúscula. Chequear que el espacio entre las imágenes y las letras sean iguales a lo largo de toda la infografía.

Espero que esta información les sea útil y que se animen a crear infografías para dar a conocer acerca de sus intereses y quehaceres.