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Carla Christie: “Es mi bandera de lucha que los chilenos conozcan a su propio delfín”

Carla Christie: “Es mi bandera de lucha que los chilenos conozcan a su propio delfín”

Bióloga marina y magíster en comunicación de las ciencias con más de 8 años de experiencia, Carla actualmente es coordinadora de Vinculación con el Medio de la Facultad de Ciencias de la Universidad Austral de Chile, y su gran sueño es crear un centro educativo marino en Calfuco, el cual de a poco se concreta. En esta nueva entrega de Mujeres de Mar, quisimos conocer más sobre Carla, sus motivaciones, desafíos, y como se ha ido abriendo espacio en un área aún poco explorada en Chile: la divulgación de las ciencias del mar.

  • Sus inicios

Carla, cuéntanos ¿Cuándo comenzó tu curiosidad por el océano?

Desde muy chica ya sabía que quería estudiar biología marina, me encantaba el mar. Yo soy de Copiapó entonces pasaba todo el verano en la playa de Caldera, siempre sentí una fascinación por el mar y me sentía muy cercana al mar, era parte de mi vida. Recuerdo que ya en quinto básico tenía súper claro que me encantaba biología marina, me marcó mucho vivir cerca de la costa. Con mi papá íbamos de paseo y nos acercábamos a las rocas, en las pozas veíamos los bichos, eso me enganchó a explorar la naturaleza. Además, allá todo es desierto, el mar era la naturaleza con más vida.

¿Cuál es el mayor desafío que has tenido como comunicadora de las ciencias?

Yo creo que hasta ahora mi desafío más grande fue comenzar, porque yo me fui de Chile como bióloga marina que estudiaba delfines a hacer un magister en comunicación de las ciencias a Nueva Zelanda, y volví al país con otra carrera. Mi desafío más grande fue abrirme camino en el mundo de la comunicación de las ciencias, que antes no era tema. Que la gente me reconozca como una persona que hace divulgación científica, eso tomó años de trabajo de redes, credibilidad, que la gente confié en ti y te busque para hacer actividades de divulgación científica.

(C) Pablo Lloncón

¿Y la mayor alegría profesional?

He tenido mucha suerte, soy muy afortunada con las experiencias que he tenido. Pero si elijo un logro que me ha dado mucha alegría es el libro acerca del delfín chileno. Fueron muchos años de trabajo en terreno de todo un equipo, y resumir todas esas horas en el mar, de compartir con la gente y sumar todas esas experiencias fue mi mayor logro, además aportar a que exista este primer libro que hable específicamente del delfín chileno. Antes solamente había guías de identificación sin información más relevante, y justamente ahora estamos trabajando en la segunda edición.

El delfín chileno ha sido tu modelo de estudio y fuente de inspiración, ¿por qué es importante que todos lo conozcamos?

Es mi bandera de lucha que los chilenos conozcan a su propio delfín, conocemos más de especies exóticas que de las endémicas (aunque ha ido mejorando). Por ejemplo, si tú vas a una librería hay más libros de fauna africana que de especies endémicas chilenas, entonces para mí es muy importante que los chilenos conozcan al delfín chileno para que se empoderen con su conservación, si no lo conocen a nadie le va a importar si este delfín se extingue.

El delfín chileno hoy se encuentra en categoría de conservación Casi Amenazado, pero no está definido como Amenazado porque no hay más información, es probable que esté más amenazado de lo que creemos. Ni siquiera conocemos su población, el número de delfines chilenos que hay, lo que es básico para definir su categoría de conservación y saber si está en peligro de extinción. Por eso, lo primero es que lo conozcan. Conocer para conservar.

(C) Pablo Lloncón

  • La comunicación de las ciencias como carrera

Has dedicado tu carrera a la divulgación de las ciencias marinas, ¿Qué es la divulgación y cómo ves el rol del divulgador en nuestro país?

Yo creo que divulgación, en resumen, es comunicar la ciencia en un lenguaje comprensible para el público. Me refiero a un público especifico, porque no es lo mismo comunicar ciencia a niños de prebásica y jóvenes de educación media, o de escuelas rurales y urbanas, o personas de Arica y personas de Valdivia, adultos mayores o comunidades indígenas. Entonces, la tarea de la divulgación es comunicar efectivamente para los distintos tipos de público de forma que todos lo comprendan.

El rol del divulgador creo que es muy importante y veo que en chile se está profesionalizando, ahora existe la ACHIPEC que es la Asociación Chilena de Periodistas y Profesionales de la Ciencia, y ha cobrado más peso gracias a que los proyectos de fondos concursables para el desarrollo científico, como Fondecyt, exigen tener un componente de vinculación con el medio. La divulgación va en ascenso, y no es que un periodista haga un comunicado, si no que va en hacer actividades que incentiven el interés por la ciencia en la gente, y un trabajo continuo con las personas.

Un divulgador tiene que manejarse en más de un tema, pero lo ideal es que uno tenga un área para especializarse, al igual que los periodistas. Es difícil saber todo de todo, pero al desarrollarse más en un tema se vuelve más manejable y creíble a la vez.

La Embajada de Estados Unidos te seleccionó para representar a Chile en el Programa Internacional de Liderazgo de mujeres «Hidden no More: Empowering women leaders in STEM” cuéntanos sobre tu experiencia, ¿cuál es el objetivo del programa?

Este programa nace por la película Talentos Ocultos (Hidden Figures), que cuenta la historia de mujeres afroamericanas que participaron en las carreras espaciales y su importante participación en los cálculos de las trayectorias de las naves. El programa busca fortalecer a mujeres que ya están haciendo en sus países o localidades actividades para incentivar la ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas (STEM) en adultos y niños, por lo tanto, todas las mujeres convocadas ya tenían proyectos educativos andando, entonces la idea era darnos más herramientas y empoderarnos para crear redes y conocernos.

Algo que yo aprendí y valoro mucho es que nos enseñaron que hay que mostrarse, “venderse” en el buen sentido, en contar lo que haces sin sentir vergüenza, ni miedo, ni inseguridades de que quizás no eres tan bueno en lo que haces. Es importante valorar y mostrar lo que uno hace porque así también inspira a los más jóvenes.

En mi grupo viajamos por diferentes ciudades de Estados Unidos mostrándonos diferentes programas donde desarrollaban tecnologías médicas, robótica, etc., y métodos de enseñanza STEM en universidades y colegios. Lo más atractivo para mí fue compartir con tantas mujeres de distintos países y darme cuenta de que los mismos problemas que tenemos aquí los tienen en otras partes del mundo, que compartimos desafíos similares, así como también hay algunos países donde las mujeres enfrentan situaciones más difíciles que nosotras, mientras en países más desarrollados tienen oportunidades más equitativas. Todas estaban desde su lugar del mundo haciendo algo para motivar a las niñas a desarrollarse en las áreas STEM.

La verdad es que fue una experiencia increíble, podría hablar días de todo lo que aprendí (ríe).

Carla, ahora estás con nuevos proyectos, ¿te gustaría contarnos más sobre lo que se viene?

En ciencias del mar estamos empezando a potenciar el Laboratorio Costero de Calfuco, porque mi sueño de la vida es crear un centro educativo marino. Yo estudié un magister en comunicación de las ciencias y me dedico a la divulgación porque quiero incentivar a más personas a que les guste la ciencia. Me encantaría crear un centro educativo donde las personas puedan experimentar, hacer cosas prácticas, tocar, en un ambiente marino privilegiado que está al lado del mar, ahora estamos recién comenzando, pero ese el objetivo. También mi amiga y colega, la Dra. Carolina Zagal, me invitó a crear la Fundación Oceanósfera que se centrará en desarrollar este proyecto de educación ambiental desde Calfuco.

(C) Pablo Lloncón

  • Mujeres en ciencias del mar

Al comenzar tu carrera, ¿tuviste algún modelo femenino científico a seguir?

Yo tuve la suerte de que, en primer año de biología marina, conocí a Rodrigo Hucke y Francisco Viddi que estudiaban ballenas y delfines. Francisco venia llegando de trabajar en Punta Arenas con una belga que se llama Ann-Katrien Lescrauwaet. Ella era una mujer súper energética que había estudiado delfines en delfinarios y ahora los estudiaba en la naturaleza. Hacía registros de delfín austral en Patagonia y catastros de naturaleza. Yo me ofrecí de voluntaria y trabajé con ella dos veranos en el estrecho de Magallanes y los canales adyacentes buscando delfines. Fue increíble, además ella andaba con sus dos hijos con una vida bien outdoor que me inspiraron mucho.

Más adelante trabaje con Sonja Heinrich una alemana que vino a Chile a hacer su doctorado con el delfín chileno y andaba en búsqueda de estudiantes para trabajar en terreno como voluntarios. Así que postulé y me fui con ella a estudiar delfines en Chiloé y nunca más dejé de visitar la isla, y seguí yendo todos los veranos durante mi carrera de Biología Marina.

En tu opinión, ¿existen brechas de género en las ciencias del mar?

Creo que comparado a otras áreas de estudio no es tanto, por ejemplo, con ingeniería o matemáticas tenemos una brecha de género menor. Pero, aun así, si observamos el Instituto de Ciencias Marinas y Limnológicas de la UACh, hay solo una profesora, y esa es una señal para las estudiantes de biología marina. A la carrera entran muchas mujeres, pero por variadas razones relacionadas al género no llegan a la carrera académica.

Si estuvieras frente a una adolescente interesada en comenzar una carrera en ciencias del mar, ¿Qué consejos le darías?

¡Que salga a explorar! Que no se quede en los primeros años de la carrera dormida y solo carreteando, porque obviamente hay que carretear (ríe), pero que comiencen a experimentar, a conversar con sus profesores y principalmente, que salga, estar afuera en la naturaleza te da vivencias y experiencias muy valiosas. También participar desde primer o segundo año en este tipo de experiencias te da un plus al terminar la carrera por que no solo egresas, sino que también ya tienes una mini trayectoria y siempre es una enseñanza, si te gusta o no te gusta te dará la facilidad para enfocarte en las áreas que ya sabes en lo que eres buena o que disfrutas más. Son tantas áreas las que se pueden desarrollar en biología marina, incluso áreas que aún no existen y se pueden crear después de ir probando y buscando las respuestas a tus preguntas, tal como ocurrió con mi carrera profesional.

3 comentarios

  1. Jaime Urrutiaguer dice:

    El amor por su carrera y la pasión a lo que dedica Carla es maravilloso y motivante experiencia. Es una bendición que esté empezando la segunda edición de su libro del delfín chileno y un orgullo para todo lo que se viene, el centro Marino. Felicitaciones

  2. Corina dice:

    Felicitaciones a Carla Christie, por su fascinante y exitosa trayectoria.
    Emocionante reportaje, sin duda logrará que muchos jóvenes se interesen en seguir sus pasos .

  3. Teresa Ewert Daza dice:

    Felicitaciones Carlita por la energía y el amor que le has dedicado a tu carrera y también por el incansable esfuerzo por mostrar la belleza de nuestro país.

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