Marcela Cornejo: “En las ciencias del mar aún hay mucho que explorar, existe campo para todos los que quieran aportar”

La oceanógrafa, docente e investigadora de la Escuela de Ciencias del Mar de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, Dra. Marcela Cornejo, posee una basta experiencia como profesional de las ciencias del mar.

Su vida científica comenzó cuando se licenció como Oceanógrafa de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, y prosiguió con su Doctorado en Oceanografía en la Universidad de Concepción.

Marcela centra su área e interés en la investigación de los ciclos biogeoquímicos en el océano. Y dentro de sus investigaciones, destaca la determinación de la producción de gases de efecto invernadero en diferentes ambientes del océano. Su más actual investigación se basa en el efecto de los microplásticos presentes en el océano, los que van modificando las condiciones químicas de la capa superficial marina.

Marcela, cuéntanos ¿Cuándo comenzó tu curiosidad por el mar? ¿Y cómo esa curiosidad te llevó a su trabajo actual?

Mi curiosidad por el mar fue súper fortuita, porque yo siempre he vivido en Santiago y mi conexión con la naturaleza siempre fue en el campo y en la cordillera, por lo cual mi acercamiento con el mar comenzó en una salida vocacional que organizó mi colegio -donde visitábamos varias universidades y carreras- a través de la cual conocí la carrera de oceanografía. Y fue ahí que me di cuenta de la importancia del océano, su grandeza y la relevancia de estudiarlo.

Cuando comencé a estudiar oceanografía me fui maravillando cada vez más con el mar, porque con cada asignatura que debía estudiar me asombraba con todas las herramientas que uno podía describir el océano, a través de ecuaciones, de reacciones químicas, de organismos, etc.

Personalmente siempre me gustó la química, y cuando comencé a estudiar mi carrera me di cuenta de que tenía una importancia relevante en el ambiente, hecho que me despertó el interés de continuar por esa línea, por ello decidí encausar mi carrera profesional en el área de la biogeoquímica.

¿Cuál es el mayor desafío que has tenido siguiendo una carrera científica?

Esta es una vida profesional llena de desafíos, porque tenemos que estar constantemente publicando, postulando a proyectos y gestionando. Pero sin duda el mayor desafío ha sido hacer clases, porque es un área para la cual no fui formada, porque no tenía conocimiento de docencia en el momento que comencé a hacer clases; y mi preocupación era poder transmitirle de la mejor manera a los alumnos la importancia es la oceanografía química, y más que eso motivarlos a incrementarles su conocimiento y que amaran la carrera en sí.

Y si bien llevo varios años haciendo clases, cada vez que tomo un curso es un desafío, aunque haya hecho 7 veces ese mismo ramo.

¿Tu mayor alegría profesional?

Mi mayor alegría es ver que un gran porcentaje de mis alumnos se motiva a aprender más de su carrera y a amarla, así como también me alegra mucho verlos desenvolverse muy bien en su vida profesional. Porque uno sabe, que de alguna manera uno dejó una semillita en ese alumno.

Además, he podido recibir un feedback de los alumnos y también he recibido premios por la docencia, a raíz de la evaluación docente. Hechos que son muy gratificantes.

  • Desarrollo científico

En pocas palabras, ¿Qué es la oceanografía química?

La oceanografía química es más que saber qué es lo que hay en el mar o cómo se compone el agua, porque tiene que ver con cuál es el origen de esos componentes y cuál es su destino, y el conocer bien cuáles son los mecanismos que están involucrados hace que nosotros el día de mañana podamos definir, por ejemplo, cuáles son las consecuencias de tirar relaves mineros al fondo del océano. Así como, si hay un derrame de petróleo y yo sé exactamente cuáles son las transformaciones que se van a producir sobre ese hidrocarburo, podré tomar las medidas necesarias sobre el daño al medio ambiente. Por lo tanto, la oceanografía química se interioriza de todas esas áreas, y no sólo de las reacciones químicas, sino también tiene que trabajar con la oceanografía física, la biología, entre otras.

¿Qué son y por qué es importante conocer los ciclos biogeoquímicos en el océano?

La biogeoquímica tiene relación en cómo un elemento o un compuesto en el océano se va transformando y va pasando por distintos estados o especies, dependiendo de quién o qué lo modifica. Por ejemplo: El nitrógeno está presente en un 78% en la atmósfera, y en el océano una bacteria puede utilizar este nitrógeno y transformarlo a amonio, y otra bacteria puede tomar el amonio y convertirlo en un nitrato (ambos son nutrientes), entonces pasa de un compuesto totalmente inerte a uno que constituye un nutriente para los organismos. Así como otra bacteria puede transformarlo en óxido nitroso que es un gas efecto invernadero; por lo tanto, los ciclos biogeoquímicos ven quién interacciona con un elemento compuesto, en qué lo transforma, y en qué condiciones, que pueden ser biológicas, geológicas y químicas.

Por lo tanto, el contexto ecosistémico donde se produce tiene mucho que ver…

Por supuesto que sí, por ejemplo: si hablamos de metales, estos cuando se unen a una molécula orgánica puede ser tóxico. En cambio, si está en un ambiente de bajo oxígeno puede ser un micronutriente.

¿Y cómo opera la biogeoquímica en la contaminación?

En esta área es muy importante, por ejemplo, actualmente me estoy dedicando a trabajar en la contaminación por microplástico, donde observamos cómo estos plásticos cuando llegan al océano se cubren por una biopelícula de microorganismos que no son los que normalmente proliferan en el océano, por lo tanto, van modificando las condiciones químicas de la capa superficial del océano. Y a través de la oceanografía química, podemos determinar cuál sería el impacto de esa contaminación tanto en la capa superficial (donde viven la mayor cantidad de fitoplancton) cómo los compuestos gaseosos que se producen por esos microrganismos y que se trasfieren directamente a la atmósfera.

Por lo cual, tratamos de hacer un link entre lo que es un proceso natural como la generación de gases, con esto que con la actividad humana estamos aportando un sustrato que no es natural al océano y que está aportando a la formación de gases invernadero que llegan a la atmósfera (aportando al calentamiento global) y que finalmente se nos devuelve, donde la trama atrófica se ve perjudicada.

Y respecto a este estudio de micropástico y a los estudios en oceanografía química, cuéntenos sobre algunos de los resultados y conclusiones más relevantes.

Cuando comencé a trabajar en oceanografía química, empezamos con los primeros trabajos de definición de regiones en el océano a lo largo de Chile, como sumidero de efectos de gases invernadero. Entonces, los primeros resultados que existen en cuanto a cómo se comporta el ambiente natural en el aporte a gases invernadero hacia la atmósfera lo hicimos nosotros.

Y este trabajo lo hemos extrapolado a los sistemas como ríos, tomando el río Bio Bío, donde hemos visto cómo se aportan gases de efecto invernadero hacia la atmósfera, permitiéndonos visualizar cómo en los sectores del río donde hay mucha población y actividad industrial, el aporte de gases invernadero es tres o cuatro veces mayor que lo natural.

Estos estudios también los hemos aplicado en salares del altiplano y fiordos. Los que nos ha permitido entender el sistema de forma natural.

Y en cuanto a los estudio de micropástico, estamos extrapolando la misma lógica, para desarrollar el trabajo de entender qué el plástico en si no solamente afecta a los organismos que lo ingieren, sino que aquello que no se comen, está aportando a modificar el ambiente biogeoquímico de la capa superficial.

¿En qué lugares han logrado detectar microplástico en el océano en territorio nacional?

Nosotros hicimos un análisis en el territorio marítimo entre Caldera e Isla de Pascua, donde realizamos tres experimentos a lo largo de esta transecta desde donde sacamos microplástico, no mucho porque la técnica que utilizamos no era la más adecuada, pero aun así obtuvimos y pudimos hacer algunos experimentos.

Y lo otro que hemos hecho, es sacar muestras de playas y pozas intermareales, donde hemos encontrado plástico.

Además, actualmente estamos postulando un proyecto para hacer un muestreo intensivo durante el año, para ver cuánto microplástico hay en la bahía de Valparaíso.

  • Mujer en la ciencia

Al comenzar tu carrera científica, ¿tuviste algún modelo femenino científico a seguir?

La verdad es que nunca tuve un referente. Además, en mi formación universitaria nunca tuve una profesora en materias directas de oceanografía. Pero sí, hay aspectos que rescataba de profesionales de cualquiera de los dos géneros, donde yo decía “quiero hacer esto como lo hace aquella persona”, así como también había aspectos que no me parecían respecto a conducta humana o a ejercicio de la ciencia, donde me decía “esto no lo quiero hacer en mi desarrollo profesional”.

En tu opinión, ¿existen brechas de género en las ciencias del mar?

La verdad es que no he visualizado una brecha de género, por lo menos en las áreas y lugares donde me he desempeñado. Es más, lo que vemos siempre es la diferenciación acorde al esfuerzo que uno pone al trabajo, pero nunca he experimentado una discriminación por se mujer en ninguna área. Al contrario, he tenido muchas posibilidades de crecer en mi carrera, por lo cual, nunca he sentido que no he podido acceder a ese crecimiento por ser mujer.

Si estuvieras frente a una adolescente interesada en comenzar una carrera en ciencias del mar, ¿Qué consejos les darías?

Le hablaría desde mi experiencia, porque cuando comencé a conocer las ciencias del mar me comencé a maravillar, por ello lo primero es que conozcan e indaguen, así como es primordial que se cuestionen siempre hasta lo más mínimo. Y que este cuestionamiento, no se quede solamente en eso, si no que vaya un paso más allá, se investigue y se propongan respuestas a las preguntas que no están contestadas.

Además, quiero destacar que las ciencias del mar necesitan muchas personas interesadas, porque hay harto por investigar, por lo tanto, si hay gente motivada ya es un aporte. Porque hay mucho que explorar aún, y hay campo para todos los que quieran aportar.

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