Carmen Morales Van de Wyngard es especialista en Oceanografía Biológica, obtuvo su doctorado en la Universidad de Londres, Reino Unido (1992), como parte de un proyecto oceanográfico internacional. Sus líneas de investigación se enfocan en la estructura y el funcionamiento de las comunidades planctónicas y en los procesos ambientales y climáticos que las modulan bajo diferentes escalas espacio-temporales.

Actualmente, es profesora asociada de la Universidad de Concepción e investigadora senior del Instituto Milenio de Oceanografía (IMO). Ha sido consultora de la Subsecretaría de Pesca en el tema de áreas marinas protegidas bajo la legislación pesquera, y es representante nacional de SCOR (Scientific Committee on Oceanographic Research). Su enfoque hoy está en hacer el puente necesario entre ciencia y políticas públicas en Chile en materias oceánicas.

  • Su investigación

En palabras simples, ¿qué es el plancton y qué tipo de plancton estudias?

Investigo comunidades planctónicas, que se componen por pequeños organismos flotantes en las aguas marinas, con y sin capacidades natatorias, la mayor parte invisibles al ojo humano. Esto involucra el muestreo y el análisis de diversos grupos funcionales en el plancton, como bacterias, fitoplancton y zooplancton. En los últimos años, me he enfocado en los efectos de procesos de mesoescala, como surgencia costera y remolinos (Figura 1) y sub-mesoescala (frentes) sobre comunidades planctónicas, combinando observaciones in situ y satelitales.

Figura 1. Remolino anticiclónico subsuperficial1 (el círculo rojo indica el centro del remolino) y concentración de clorofila-a satelital (en colores), la cual suele usarse como indicador de la concentración de fitoplancton.

¿Por qué es importante comprender cómo influyen los procesos oceanográficos en las comunidades planctónicas?

Las comunidades planctónicas están en la base de las tramas tróficas marinas, parte de los ciclos de vida de muchos recursos pesqueros son planctónicos y, al mismo tiempo, ellas contribuyen de forma importante en los ciclos biogeoquímicos, como los flujos de carbono en el océano. Comprender los procesos oceanográficos que modulan cambios temporales y espaciales en estas comunidades permiten explicar y predecir las dinámicas de distintos ecosistemas, el grado de conectividad entre ellos, sus niveles de productividad biológica y pesquera, así como los efectos de cambios climáticos.

¿Cuáles son las principales amenazas que afectan a estas comunidades?

Los desechos plásticos, generados en importantes cantidades en el continente principalmente, inciden directa e indirectamente sobre ellas, especialmente los microplásticos.

La sobre-explotación de recursos, ya que contribuye a alterar la estructura comunitaria y la dinámica trófica en el plancton.

La pérdida de biodiversidad marina, que sin bien se concentra en otras especies o grupos, y no tanto en el plancton, incide directamente en la estructura y funcionamiento de comunidades planctónicas afectadas por cambios climáticos naturales y/o antropogénicos.

Gracias a tu trabajo en la Subsecretaría de Pesca como consultora de áreas marinas protegidas, se creó en 1997 la primera reserva marina en Chile, ¿cómo fue esta experiencia? ¿Por qué la especie central de conservación fue el ostión del norte?

Fue una experiencia muy enriquecedora de concretar una figura legal pesquera, sin prioridad hasta entonces, en una acción concreta de protección de un recurso central, el ostión del norte. La veda del ostión es extensa, e igualmente se explotaba intensa e ilegalmente.

La protección y dedicación que el académico de la Universidad de Antofagasta, Miguel Avendaño, le brinda al banco natural existente en La Rinconada fue clave para concretar la declaración y luego su funcionamiento como tal. Lamentablemente, la evaluación hoy es que no ha sido una medida efectiva dado que la explotación ilegal continua por falta de participación y compromiso de los artesanales, elementos fundamentales para lograr mayor efectividad.

Has participado en varias instancias de nexo entre ciencia y política en conservación y uso sustentable de la biodiversidad marina, ¿cuáles crees que son los principales desafíos en esta materia para nuestro país?

Los principales desafíos en esta materia, aunque no son exclusiva a ella, es que se genere una institucionalidad nacional más eficiente para abordar los distintos ámbitos del océano y las actividades humanas asociadas, involucrando una visión integrada y no sectorial como ha sido hasta ahora. Esta postura ha sido presentada por científicos y científicas en los últimos años y existe algún grado de voluntad política para modernizar dicha institucionalidad.

Es muy importante que nuestro Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación lidere en esta materia de integración para que la ciencia prime en las decisiones de políticas públicas relativas al océano, no solo en aguas jurisdiccionales sino también en altamar, donde hoy la biodiversidad marina está desprotegida en términos legales mientras se lleva años trabajando a nivel de Naciones Unidas para contar con un tratado internacional en esta materia.

  • Desafíos y reflexiones

En el ámbito profesional y científico ¿cuáles han sido las mayores alegrías y desafíos que has tenido que enfrentar?

Las alegrías han sido muchas, mirando hacia atrás y pensando en que todos los esfuerzos y las decisiones que tomé han sido, en balance, muy positivos para llegar hasta hoy, terminando un ciclo de mi vida académica.

Los desafíos también han sido muchos, especialmente porque este ámbito necesariamente se cruza con el personal, con el hecho de ser mujer e investigadora en oceanografía, campo que hasta hoy está aún sesgado en términos de género a nivel de la academia y en roles de liderazgo en esta disciplina. Mi mayor desafío fue avanzar sin rendirme en el camino para llegar donde estoy hoy en términos académicos, formando parte de equipos científicos de excelencia y contribuyendo a la formación de jóvenes investigadores e investigadoras y de estudiantes en oceanografía.

¿Cómo has vivido la brecha de género en las ciencias del mar?

La he vivido en todo sentido, desde muy temprano hasta ahora, y, al mismo tiempo, he recibido grandes oportunidades de desarrollo académico de parte de profesores y colegas hombres en Chile y en el extranjero.

Hoy, apoyo al grupo FemenIMO, principalmente mujeres jóvenes en IMO, porque sus motivaciones y acciones para: i) avanzar en equidad de género, ii) sensibilizar sobre la violencia de género en todas sus formas, y iii) visibilizar las contribuciones de científicas y mujeres en general, son dignas de fortalecer y encausar para que se generen cambios importantes en el entorno local y global. Las mujeres jóvenes en Chile, incluidas las de FemenIMO, tienen hoy un coraje increíble para explicitar y reclamar sus derechos como personas.

¿Qué consejo darías a jóvenes que están comenzando una carrera en ciencias del mar en Chile?

Les diría que: i) estudien con la convicción que su pasión científica los llevará por caminos que moldearán sus formas de vida y pensamiento, al mismo tiempo, contribuirán con conocimiento y/o tecnologías al desarrollo del país, ii) desarrollen empoderamiento para demostrar y convencer a la sociedad nacional que el océano es y debe ser conservado en forma integral y como bien común de la humanidad, y iii) a las jóvenes mujeres, que no hay barreras para su desarrollo en ciencias del mar, pero que hay que aprender a lidiar con las que nos coloca la sociedad como rol de mujeres.

Si bien hoy es difícil vislumbrar una carrera académica continua en este país, hay una diversidad de formas en las que hoy se pueden generar las oportunidades laborales y no necesariamente solo desde el nivel doctoral.