Con muchas metas por cumplir y una pasión inmensa por las ciencias del mar, Catalina Ruz, es una joven profesional científica. Estudió bióloga Marina Universidad de Valparaíso, y hoy se desempeña como asistente de investigación en el Subtidal Ecology Laby (Subelab). Allí, lleva 4 años trabajando en diferentes proyectos, principalmente en un FONDECYT que busca comprender los filtros ambientales que determinan las comunidades de peces de diferentes hábitats.

Catalina, además realizó su tesis en las interacciones positivas entre peces y macroalgas pardas (kelp-huiros), específicamente entre la jerguilla, Aplodactylus punctatus, y el huiro palo, Lessonia trabeculata, trabajo que fue publicado recientemente. Catalina espera prontamente comenzar sus estudios de doctorado, para continuar perfeccionándose en el área de la ecología marina.

Quisimos conocer más de cómo nació su interés por las ciencias del mar, para que a través de esta entrevista nos comparta su experiencia como mujer de mar.

  • Cata, cuéntanos ¿Cuándo comenzó tu curiosidad por el mar?

Debo reconocer que no fue un anhelo de siempre y como en el colegio me gustaba harto la biología y como vengo de una familia muy humanista, en un principio de mi carrera quería trabajar con los pescadores en un área más social. Pero en cuarto año de universidad conocí el buceo y ahí cambió mi enfoque, porque conocí un mundo que me maravilló y me llevó a dedicarme a trabajar en ecología fuertemente.

  • ¿Cuál ha sido tu mayor desafío siguiendo la carrera científica?

Por un lado, el aprendizaje del inglés, y por otro, ir desarrollando distintas habilidades, como ser muy organizada y ordenada, porque debes llevar a cabo muchas tareas simultáneas de manera óptima, ya que ser metódico es parte del desarrollo profesional de un científico. Sumado a ello, otro de los desafíos a sortear como joven profesional es saber lo que uno quiere investigar y concretizar, porque uno siempre sueña con grandes proyectos, pero es necesario aterrizar la idea analizando todos los factores externos como recursos, tiempos, alcance, etc. Muchas veces uno quiere tratar de abarcar todo, pero no se puede y por ello la investigación es un proceso lento y que requiere paciencia, que es otra habilidad para potenciar.

  • ¿Y cuál es tu mayor alegría profesional?

Poder viajar y conocer gracias a mi desarrollo como bióloga marina, porque he visitado muchos lugares bonitos del país. Por ejemplo, la reserva Chañaral de Aceituno, es realmente increíble la vida submarina que hay en el sector. Estuve hace poco en el norte de Chile, en Carrizal Bajo, he trabajado en Juan Fernández y en una semana más me voy a Rapa Nui.

  • ¿Qué es lo más bonito de ser bióloga marina?

Lo más bonito es contribuir a conservar lo bello del ecosistema marino, porque el planeta es 70% agua, y toda la parte costera es un gran ecosistema. Y poder contribuir a la conservación de ello, es lo que más me hace feliz.

Su investigación

  • En pocas palabras ¿Cómo se está desarrollando tu investigación de filtros ambientales relacionado con las comunidades de peces?

Lo que estamos estudiando son las diferentes comunidades de peces asociados a diferentes hábitats. En Chile podemos diversos entornos en ambientes submareales, por ejemplo: en la costa continental tenemos las macroalgas pardas que son más conocidos como huiros, en Isla de Pascua tenemos arrecifes de coral y en Juan Fernández tenemos arrecifes rocosos dominados por algas más pequeñas. Entonces, lo que buscamos estudiar son los rasgos de las diferentes comunidades de peces en estos diversos hábitats, tratando de encontrar los rasgos comunes que podrían facilitar el vivir en un sistema costero. Por ello, buscamos distintas variables como vivir en sitios expuestos al oleaje o protegidos de ello, o en zonas de mayor/menos profundidad, etc, lo que conlleva hacer un monitoreo completo de todas las comunidades.

Ha sido muy enriquecedor haber comenzado a trabajar desde un inicio en este proyecto, estando presente en los diferentes muestreos e incluso el año pasado mostramos algunos resultados preliminares en un congreso internacional en Tahití, sobre preces del indo pacífico, y ya el próximo año finaliza el proyecto.

Mujer en la ciencia

  • Al elegir y comenzar a desarrollar tu carrera científica, ¿tuviste algún modelo femenino científico a seguir?

Tan así como un referente, no. Actualmente la mayor cantidad de tiempo trabajo con hombres, pero admiro y valoro mucho haber conocido varias mujeres que hacen ciencia, generando buenos lazos con ellas.

  • ¿Crees que hay una brecha de género en el área científica?

Sí, existe y se han levantado casos sobre ello, mujeres con trayectoria en ciencia que han denunciado sus experiencias. Pero, personalmente no he experimentado situaciones de discriminación por ser mujer.

  • Quizás que existan más hombres de que mujeres en el área, se deba al poco incentivo en inculcar el desarrollo científico en las mujeres y en la educación en general. Por lo cual, si tuvieras que entregarle un mensaje a los jóvenes que desean comenzar una carrera en ciencias del mar, ¿Qué consejos les darías?

Les diría que la carrera tiene mucho potencial y que se necesita mucho en el país, porque tenemos un inmenso mar en Chile y existe harto campo para investigar. Por lo cual, requerimos de una gran cantidad de información para conocer más sobre nuestro océano.

Encantarse con la carrera es primordial, así como la constancia en todo lo que se haga. Porque siempre vamos a aportar al conocimiento general sobre el mar.

Y a las mujeres en específico, quiero transmitirle que en ningún caso deben permitir que las hagan sentir menos profesionales por su condición de género. Y si en algún momento llega a pasar, debemos denunciarlo, porque así comenzamos a aportar con el cambio de paradigma.