Dayanna Cañón (22) es Ingeniera en Expediciones y Ecoturismo de la Universidad San Sebastián. Una joven chilena que además es patrona de nave, kayakista, buza y fundadora de Patagónica Explorer, agencia de turismo aventura que te lleva a explorar los rincones salvajes de la Región de los Lagos. Dana opera desde packraft – embarcaciones ultraligeras que se pueden transportar en una mochila – hasta veleros. Además, es una de las primeras logísticas en su especialidad en trabajar en la Expedición Científica Antártica de Chile (ECA 56) del Instituto Antártico Chileno. Debido a su gran experiencia, quisimos conocer más sobre Dana en esta nueva entrega de “Mujeres de Mar”.

  • Sus inicios

Dana, cuéntanos ¿Siempre te sentiste conectada con el mar? ¿cuándo empezó este deseo de navegar?

No provengo de una familia de puerto, tampoco vivo cerca del mar, pero siempre he sentido que yo soy parte de él y él es parte de mí. Me siento atraída por esa inmensidad de la cual conocemos tan poco. Cuando era chiquitita apretaba muchos los dientes (tenía bruxismo) y dormía muy tensa para mi edad. Mis papás intentaron muchos métodos para que se pasara, pero no daban resultados, hasta que una tía me regalo un CD con música de mar y sonidos de ballenas. Mis papas me ponían el CD en una radio todas las noches y desde ahí el bruxismo se me pasó, dormía bien y no tenía dolores musculares. Creo, según lo que recuerdo, que ese fue mi primer encuentro con el mar sin estar en él.

A medida que fui creciendo, siempre me sentí cómoda en todo lo que tuviera relación con el agua y ya en la Universidad pude aprender técnicas de navegación con botes a motor y veleros, además de sacar diferentes licencias de buceo deportivo, lo que me permitió adentrarme aún más en ese azul profundo que tanto me encanta.

Hoy ya he formado mi pequeña empresa de Turismo de Interés Especiales (Patagónica Explorer), donde ofrezco expediciones a lugares que comprenden una naturaleza increíble que posee la Patagonia chilena, navegando en packraft, kayak y/o lanchas.

¿Cuál ha sido el momento más bonito que has vivido navegando?

Creo que no tengo solo un momento bonito, si no que varios. Uno de ellos fue hace poco en Antártica, donde íbamos dos Zodiac navegando juntos (yo como Patrona de uno) hacia el Glaciar Collins y vemos una ballena cercana a nosotros que se sumergió. Paramos las embarcaciones por seguridad y por el cuidado de la especie y de pronto la ballena sale por el medio de los dos Zodiac, mostrándonos todo su torso, soltando un chorrito y sumergiéndose para mostrar su cola a solo un par de metros de nosotros.

Y otro momento bonito, fue cuando navegábamos por el Fiordo Eyre (cercano al Glaciar Pio XI), eran como las 6 u 7 de la mañana, estaba amaneciendo y tan solo ver la naturaleza que me envolvía me emocionó hasta dejar caer un par de lagrimas por la magia que veía.

  • Su experiencia

¿En qué zonas de Chile has navegado? ¿Cuál ha sido tu favorita?

He navegado por las costas de la Zona Centro de Chile: sectores de Valparaíso, Pichidangui, Los Molles, Pichilemu y ríos y costas del Maule. Zona Sur de Chile: Seno de Reloncaví, Golfo de Ancud, Fiordo Comau, las costas de Chaitén, Canal Messier, Fiordo Eyre y Estrecho de Magallanes. Además de navegar por Bahía Fildes en Antártica, y por toda la costa de la Isla de Robinson Crusoe. Destacando que he cumplido el rol como patrón en algunas navegaciones y en otros solo como tripulante.

Mis favoritas son Robinson, Antártica y Fiordo Eyre. Lugares completamente distintos pero que comparten algo en común: su belleza inigualable.

Este verano trabajaste como patrona de nave y logística integral de la LVI Expedición Científica Antártica (ECA 56) del Instituto Antártico Chileno (INACH) ¿Qué significó esta experiencia para ti?

Significó cumplir un sueño de vida, que era el conocer Antártica. Es una experiencia que ha producido un cambio en mis perspectivas, ya que me permitió conocer primero el continente blanco y segundo, una parte importante de la ciencia de diversas disciplinas que se ejecutan allá, donde muchas de ellas yo desconocía.

También ha significado el crecer como persona y como profesional, y abrir una puerta gigante a nuevas oportunidades.

¿Cuál fue la mejor y la peor parte de trabajar en Antártica?

Siento que no puedo sacar algo negativo del trabajo en Antártica, todo siempre fue un completo aprendizaje. Lo mejor eran los paisajes que pude apreciar, la fauna sorprendente, la flora que no pensé que existiría de la forma en la que se hace presente hoy. Y las personas, investigadores e investigadoras de todos lugares del mundo y de todas las edades, que me entregaron su amistad y buenos momentos que hoy recuerdo con mucho placer, y también tener un equipo logístico (mi grupo de trabajo) unido, que nos apoyamos unos a otros en todo momento.

Aah, creo que lo peor fue haber subido tantos kilos en tan poco tiempo. Los cocineros hacían platos contundentes y me tenían muy regalona. Y bueno, el frío, el mar y el viento junto a la navegación hacen lo suyo y da mucha más hambre. Puedo decir que subí como 4 a 5 kilos en Antártica que en esta cuarentena intento bajarlos, aunque está difícil.

¿Cuál es el mayor desafío que has tenido como patrona de nave?

Uno de mis mayores desafíos como Patrona ha sido tener que posicionarme y tener voz de mando en diversas situaciones. A esto no me refiero con los pasajeros que puedo llevar, ya que en ese momento los roles de jerarquía son notorios, sino que me refiero a tener voz de mando con personas que están a tu mismo nivel de conocimiento en dicha actividad (otro Patrón, un marino, etc). El ser la única mujer botera en Bahía Fildes, el ser joven y ser mi primera vez en Antártica me posicionaba en un nivel de inferioridad en relación con otros boteros, ya que todos ellos me superaban en edad y en experiencia.  Pero eso no fue un problema, ya que desde el primer minuto yo sabía que ellos eran los expertos que me ayudarían a conocer el lugar de trabajo y me di paso a aceptar todo el conocimiento posible. El desafío era cuando alguno de ellos se equivocaba y yo lo sabía, en ese momento para un patrón de 50 años es difícil aceptar que una chiquilla de 22 le diga que está equivocado, pero conversando y explicando todo de buena forma se puede superar ese desafío.

¿Cómo has sobrellevado esta cuarentena? ¿Algún consejo para mantenernos conectados con la naturaleza?

Uff, sinceramente lo que estamos viviendo es una situación difícil, que no habíamos presenciado antes. Yo por lo general viajo mucho, porque me gusta y por mi trabajo, y ahora eso cambió. Creo que a pesar del aislamiento he podido llevarlo bien, aunque a veces ni yo me soporto, pero siento es normal debido a la situación. Hoy ya tomo la cuarentena como un trabajo introspectivo, que me ayuda a conocerme más, y me da tiempo de aprender un montón de cosas nuevas.

Uno de mis consejos (algo que hago a menudo) seria acostarse en piso boca arriba y mirar el cielo. Si tienes un arbolito que puedas mirar de abajo hacia arriba sería espectacular, para que puedas ver las hojas desde esa perspectiva. Darte unos minutos para ti y que tu mente te transporte al lugar que quieras estar. El cielo es parte de la naturaleza que esta siempre justo a nosotros, estés donde estés, campo, casa o departamento (los atardeceres son mis favoritos). Y si sumas a esto una música de naturaleza, donde se escuche un río, pajaritos, el mar o el canto de ballenas podrás sentir un poquito de libertad en tu cuerpo y mente.

  • Mujeres de mar

Al comenzar tu carrera en Ingeniería en Gestión de Expediciones y Ecoturismo, ¿tuviste algún modelo femenino a seguir?

En un principio no, era una carrera nueva, yo había salido recién del colegio y la gran mayoría de los profesores de universidad en los primeros años eran hombres. Pero ya en tercer y cuarto año, conocí a una que otra profesora (eran poquísimas), yo decía “¡woooh! ella es sequísima”.

También cuando ya cursaba los últimos años de universidad, conocí a 2 chicas ya tituladas de la carrera por las que me saco el sombrero. Mujeres seguras y empoderadas, con sus objetivos claros que las llevaron a diferentes lugares del mundo a ejercer su profesión de la mejor manera.

En tu opinión, ¿existen brechas de género en tu carrera? ¿Has vivido alguna experiencia negativa por el hecho de ser mujer joven en tu área?

Siento que cada día hay una menor brecha de género, pero aún está presente en la carrera. Hoy se ve que en las nuevas promociones de la carrera el número de mujeres y hombres se equipara más que antes, pero el número de docentes de género femenino sigue siendo menor a los de género masculino.

Hace un tiempo cuando necesitaba hacer mi práctica profesional postulé a un Lodge que estaba en Patagonia, donde me respondieron que no, sin ningún fundamento del porqué. Después hablando con un compañero que sí quedó en esa práctica, me dijo que en ese Lodge no aceptaban mujeres practicantes por el trabajo que se hacia dentro del Lodge, explicándome que era un trabajo muy exigente. Aun así, sentí que estaban cerrando una puerta a muchas mujeres capaces (incluyéndome), solo por el hecho de ser mujer.

Si estuvieras frente a una adolescente interesada en comenzar una carrera en Expediciones y Ecoturismo, ¿qué consejos le darías?

Le explicaría que esta carrera forma a profesionales integrales en su disciplina. Es una carrera relativamente nueva, pero que tiene a docentes especialistas con una vasta experiencia en sus temas. La universidad nos entrega una infinidad de herramientas, desde lo teórico a lo práctico, y que es en ese ultimo punto donde uno mas aprende. Son terrenos exigentes, donde ponen a prueba todas nuestras capacidades, desde lo físico a psicológico, entregando todo lo esencial que necesita saber un profesional de la expedición y del ecoturismo.

Y también que la personalidad juega un rol fundamental. El como te presentas, el como llegas a las personas y comunidades, el no ser grosero, el ser educado y respetuoso, el compartir de conocimientos, el no mirar en menos ni el creerse más, el saber de qué soy capaz y el conocerse a sí mismo, te llevarán según mi propia experiencia al lugar exacto en donde tienes que estar.

Puedes seguir el trabajo de Dana en las cuentas de Instagram @sweet_danna    y @patagonicaexplorer