Daniela Soto es bioquímica titulada de la Universidad de Chile, y actualmente estudiante de doctorado en Biología Marina de la Universidad Austral de Chile. Su trayectoria académica entre dos campos laborales le ha permitido investigar sobre organismos muy desconocidos, las algas de nieve, y vivir una experiencia muy enriquecedora como joven investigadora. En esta nueva entrevista de Mujeres de Mar, Daniela comparte con Fundación Mar y Ciencia su visión del quehacer científico en Chile y alrededor del mundo, y sus pensamientos sobre la contribución de los científicos frente a la pandemia COVID19 que nos toca vivir como ciudadanos.

  • Su investigación

Daniela, ¿Cómo llegaste a unir la bioquímica y la biología marina en un proyecto de doctorado? ¿Qué te llamó la atención de la bioquímica aplicada al océano?

Si soy sincera, no elegí el doctorado en Biologia Marina porque tuviera un interés específico en el mar. Yo crecí en Santiago y nunca estuve cerca del mar, ni tuve familiares que lo estuvieran. Fue más bien porque estaba interesada en trabajar con un profesor quien era parte del comité del doctorado en Biología Marina de la Universidad Austral de Chile (Iván Gómez), y que me ofreció ir a la Antártica después de la primera entrevista con él. Pensé «aquí me quedo».

Para mí la biología marina era un mundo totalmente desconocido que me generaba mucha curiosidad. Ahora pienso: ¡¿Como no me interesé por el mar antes?! En mi carrera de bioquímica todo lo estudiamos a nivel celular, sin embargo, en este doctorado se estudian desde los organismos hasta los ecosistemas con una perspectiva mucho más amplia. Pude realizar una investigación que me parecía novedosa, ocupando herramientas moleculares que son a menudo dejadas de lado por los estudiantes de Biologia Marina. Yo lo vi como una oportunidad de poder estudiar un tema (las algas de nieve) dando un aporte personal desde el enfoque de la biología molecular. Esta unión entre dos campos académicos se ha ido construyendo a medida del desarrollo de mi tesis y es algo muy gratificante.

¿Qué son las algas de nieve?

Primero, tengo que decir que yo me siento un poco infiltrada en este doctorado de Biología Marina porque estudio algas de nieve ¡que son algas terrestres! Bueno, estos microorganismos fotosintéticos crecen en los campos de nieve alrededor del mundo y tiñen la nieve de colores rojizos, verdes, anaranjados. Los colores dependen de la microalga que crece.

En la Antártica crecen en los campos de nieve que están en las zonas costeras, donde el clima esta principalmente contralado por el mar, es más húmedo y un poco más cálido que el centro del continente blanco. En esta región en particular, las algas de nieve forman parte de la costa y suelen desarrollarse muy cerca a colonia de pingüinos. Se ubican en una zona de transición entre mar y continente donde se ha demostrado por ejemplo que su presencia reduce el albedo, es decir la cantidad de radiación solar que se ve reflejada hacia la atmosfera cuando toca el suelo. Esta disminución puede ser de hasta un 30% en la Antártica y tiene incidencia sobre el proceso de derretimiento de la nieve y del hielo. Esto hace a las algas de nieve muy interesantes como objeto de estudio bajo la perspectiva del cambio climático.

En forma más personal, las encuentro entretenidas porque son modelos de estudio muy resistentes a las condiciones ambientales, sobre todo en zonas costeras como la Antártica. Es impresionante que aun cuando se derrite toda la nieve durante el verano y que desaparezca todo su hábitat, ¡vuelvan a aparecer en primavera el año siguiente! Además, estas algas no crecen solas, y mi investigación también contempla el estudio de las comunidades bacterianas asociadas a estas algas en los campos de nieve costeros.

De todos los resultados obtenidos en tu investigación, ¿cuál es el que más te enorgullece?  

Como la mayoría de los microorganismos que crecen en la nieve no son cultivables, la opción natural es escoger técnicas de secuenciación para entender su diversidad y la funcionalidad de las comunidades. Uno de mis mayores logros fue poder determinar estructuras funcionales de estas comunidades a través de la metagenómica. Es decir, entender que rol cumplen estos organismos en el ambiente (i.e degradan el nitrógeno, incorporan el hierro, sintetizan antibióticos, tienen la capacidad de asociarse formando biofilms, etc.). Es un resultado que me enorgullece, porque a pesar de mi pasado como bioquímica, fue la primera vez que me enfrentaba a estas técnicas y fue un desafío importante aprender a hacer este tipo de análisis.

También me da mucha satisfacción ser capaz de generar conocimiento a través de una técnica que no es tan común dentro del círculo en el cual me muevo en el doctorado. Ha sido muy enriquecedor. Además, se han desarrollado buenas redes de colaboración con investigadores en otras partes del mundo que nos ayudaron a mejorar las técnicas y los análisis. Bueno, ahora estamos listos para publicar, y nuestro set de datos es bastante amplio para la región tanto a escala espacial como temporal, y dadas las condiciones logísticas en la Antártica para poder obtener muestras de calidad, es un aporte valioso para lo que se ha hecho hasta ahora en la zona.

Basada en tu experiencia, ¿Qué es lo más difícil de ser científica en Chile?

No sé bien cómo responder esta pregunta porque creo que la carrera científica es en general difícil, no solo en Chile. Uno tiene que lidiar con cierta incertidumbre laboral, que no solo pasa en Chile repito; estás constantemente presionado a ser productivo, a que se te ocurran ideas novedosas, entonces es un estrés constante, y tal vez es una carga de la que no somos conscientes totalmente. Llega un momento en el cual estas tan involucrado haciendo investigación, preparando terrenos, organizando muestras, haciendo análisis, esta toda esta adrenalina porque todo tiene que salir bien, que no estás consciente de lo que te pasa ni de lo que pasa en tu alrededor. Por ejemplo, en la Antártica no puedo cometer un error, porque si sucede, la campaña se pospone hasta el otro año y no tengo muestras para trabajar. Toda esa presión e inseguridad o incertidumbre es bastante compleja de manejar.

En general en Chile, creo que falta integrar la ciencia en la sociedad y falta harta inversión para poder trabajar bien como uno quiera. Uno acá en Latino América, piensa que en Europa o Estados Unidos es todo mas fácil, ¡pero no es así! Estuve en Italia, y no era mejor que aquí, no había ni más plata ni mejores puestos de trabajo.

  • Mujeres en ciencia

¿Cómo has vivido la brecha de género en ciencias?

Hablando desde mi experiencia, durante mi carrera estuve rodeada de mujeres que participaron de mi formación (mis profesoras) y nunca sentí esa asimetría entre la cantidad de hombres y mujeres. Desde esta perspectiva, no experimenté una desconfianza hacia mis capacidades o percibí que tuviera menos opciones por el hecho de ser mujer. Pero como muchos estudios dicen, la brecha de género se va viendo a medida que uno va avanzando en su carrera también.

En el colegio hay muchas niñas que están interesadas en ciencias, después en la universidad se reduce un poco este número y así sucesivamente. Por ejemplo, te encuentras con facultades o departamentos con casi puros profesores hombres (como es mi caso ahora en Biología Marina). Entonces, a pesar de que no me ha tocado vivir esta brecha en mi carrera, no puedo desconocer esta realidad. Algo pasa en la carrera de las científicas que no siguen el camino que siguen los compañeros hombres y muy pocas llegan a tener puestos directivos.

Yo creo que es mas difícil para una mujer decidir tener una carrera exitosa en ciencias, porque a mi parecer está socialmente normalizada la idea que la mujer deje de lado su vida profesional para dedicarse a su familia. Los perfiles de mujeres científicas exitosas son asociados a una persona quien eligió no tener familia ni pareja porque no podía asumir estas dos cargas en paralelo. Lo que a mi parecer no debe ser así, pero no sé si se da mucho el caso de que sea el hombre el que asuma la carga familiar para dejar a su pareja tener una vida profesional llenadora. Ambos tienen derecho a ejercer su profesión de manera exitosa. Entonces creo que esta brecha existe, pero se relaciona con factores sociales y no con el intelecto o la personalidad de las mujeres. Finalmente, el legado de otras mujeres que lucharon y abrieron caminos para que yo pueda estar donde estoy me parece importante de señalar.

Frente a la pandemia COVID-19, dejaste de lado tu tesis para colaborar con la realización de los test PCR en el recién habilitado Laboratorio de Diagnostico de Hantavirus de la Facultad de Medicina de la Universidad Austral ¿Qué piensas de la contribución de científicos y científicas a la comunidad?

Al principio mi trabajo no tenía nada que ver con la bioquímica, era meramente administrativo, porque había que conseguir permisos y establecer alianzas entre el servicio de salud y la universidad para poder empezar a trabajar con los diagnósticos. Fue terrible porque era mucho trabajo y muy monótono. Con el paso de los meses, la parte administrativa se automatizó y pude integrarme al laboratorio y aplicar mis conocimientos como bioquímica para la extracción de ARN viral y realizar qRT-PCR. Estuve desde abril hasta finales de agosto de este año, cuando me retiré para retomar mi tesis.

Pienso que la implementación de este laboratorio de diagnóstico es un muy buen ejemplo de cómo la ciencia puede ponerse al servicio de la sociedad, requiere ciertos sacrificios, como dejar de lado nuestra investigación, pero creo que vale la pena y que la ciudadanía lo valora en general. Esto que pasó en la UACh, también ocurrió en otras universidades a lo largo de Chile, y ha contribuido al control de la enfermedad, sobre todo en regiones donde solo funcionan los laboratorios universitarios.

Quiero pensar que la percepción de las personas va a cambiar en torno a la ciencia, y se darán cuenta que el conocimiento puede generar un impacto positivo en la comunidad. También creo que es responsabilidad de la comunidad científica salirse un poco de su burbuja, compartir, comunicar y difundir lo que hace. Hay que salirse un poco de nuestro pequeño mundo, en donde hablamos cosas que solo nosotros podemos entender. Allí hay un desafío grande para romper esta barrera que hace que la sociedad perciba a los científicos como un grupo aislado y desconectado de la realidad.

Link de interés

https://diario.uach.cl/acreditan-primer-laboratorio-de-la-uach-para-el-diagnostico-de-covid-19/