En esta nueva entrevista de Mujeres de Mar, les presentamos a Denisse Sotomayor. Ella es peruana, periodista, fotógrafa submarina, profesora de foto submarina y viajera por el mundo, ¡soñado! Denisse usa sus reportajes de la naturaleza y la fotografía submarina para la visibilización y difusión de los océanos, con el fin de contribuir a la conservación de estos espacios vitales. Sus proyectos y reportajes la han llevado a lugares asombrosos, desde navegar en el temido y respetado mar de Drake, bucear con tiburones en el desconocido mar de Papua, hasta buscar orangutanes en la selva de Borneo.

  • Sus inicios

Denisse, ¿cómo comenzó tu conexión con el mar?

Mi conexión con el mar fue desde muy chica. Mi papá es buzo comercial, entonces desde muy pequeña veía a mi padre irse a trabajar con su traje y aletas, pero al mismo tiempo, creo que tuve al mar tan cerca que en ese momento no lo vi como una profesión.

Al crecer decidí dedicarme al periodismo, empecé en la parte policial en un periódico popular, duré dos años. Me di cuenta de que la información que yo estaba dando no contribuía a la comunidad realmente, informaba sobre casos muy crudos; crímenes y balaceras. Me cuestioné todo eso y decidí renunciar al periódico. Comencé a hacer periodismo independiente, informando sobre temas que realmente me interesan y que aportan a la sociedad y me fui reencontrando con el mar. Mi primer reportaje importante fue “Machu Picchu en la Antártida”, con el objetivo de visibilizar el trabajo científico del Perú en esa zona.

  • Periodista en el mar

¿Cuál es tu propuesta periodística?

Siempre digo que cambié el rojo por el azul, la muerte por la vida. Como reportera de la naturaleza, quiero hablar desde el lado de la vida, la belleza y el amor. He tomado una postura fuerte y activa relacionada con la conservación de los ecosistemas naturales. El periodismo típico me queda muy pasivo, porque casi siempre es imparcial, y yo no quiero ser imparcial ante una amenaza a la naturaleza. Uso mis reportajes de la naturaleza y la fotografía submarina para la visibilización y difusión de los océanos, con el fin de contribuir a la conservación de estos hermosos espacios que son vitales.

¿Qué sientes cuando estás bajo el agua?

Cuando estoy bajo el agua siento que estoy realmente presente en este mundo, ¡es mi yoga! Es el único momento en donde soy consciente de mi respiración, la cual va a determinar cómo la voy a pasar abajo, mientras más calmada, mejor será el buceo y podré hacer mejores fotos. Entonces, es un momento para inspirarme, para trabajar y jugar con la poca gravedad, casi siempre estoy de cabeza fotografiando. Me gusta sentir cosas que no siento en la tierra, como flotar y ver el mundo desde otra perspectiva. ¡Es un momento en que soy muy feliz!

La primera vez que bajaste tu cámara al mar fue con “Pintura submarina”, ¿puedes contarnos más de este proyecto tan novedoso?

Ese fue un proyecto loquísimo, cuyo objetivo era cumplir el sueño de Pascual, un pintor que a sus 45 años quería hacer obras bajo el agua. Nos conocimos en una playa de Perú, desde el comienzo me sentí atraída por su sueño fantástico y poco común, y quise involucrarme.

El proyecto se desarrolló en Órganos, un distrito de pesca artesanal al norte de Perú, en donde el padre de Pascual era un reconocido pescador y cazador submarino. Cuando Pascual era niño, su padre le llevaba los peces que capturaba para que él los pintara, y le decía “cuando están vivos bajo el agua tienen otros colores”. Así fue como, desde su curiosidad de niño, su sueño era pintar los colores reales de los peces directamente bajo el agua.

Pintura submarina, tenía de eslogan “Hagamos posible lo imposible”, porque realmente parecía imposible pintar bajo el agua y, por lo mismo, nos costó encontrar financiamiento. Además, Pascual no sabía bucear ni nadar, así que tuvo que aprender desde cero. Si bien el objetivo era contar la historia del sueño de Pascual, una vez que ya todo iba en marcha, decidimos utilizar este proyecto para visibilizar el fondo marino desde una perspectiva artística. Pascual bajaba y pintaba lo que veía en ese momento, los animales, las estructuras, los colores. El hecho de que él estuviera cumpliendo su sueño, a esa edad y en esas condiciones, me enseñó un montón acerca de mis propios sueños.

A propósito de “Machu Picchu en la Antártida”, ¿cuál fue tu percepción del trabajo científico del Perú en el continente blanco?

Yo fui a la Antártida en 2011, en ese momento el Perú destinaba mucho menos recursos para las investigaciones en ese lugar. Actualmente, Perú tiene el buque Carrasco, un buque científico diseñado especialmente para operaciones antárticas, pero hace nueve años no estaban esos recursos. Por eso, lo que más me emocionó fue ver el gran esfuerzo de grandes profesionales peruanos que hacían patria a través de la investigación científica en una zona tan alejada y complicada, a pesar de los pocos recursos. Fue un gran orgullo ver todo el trabajo que se hace allí. Ahora también es muy lindo ver cómo ha evolucionado positivamente el trabajo antártico del Perú.

También buceaste en una plataforma petrolera inactiva, la MX-1, frente al Norte de Perú, ¿qué puedes contarnos acerca de la biodiversidad que encontraste allí?

 ¡La MX-1 es alucinante! Es un arrecife artificial que alberga una biodiversidad increíble dentro y fuera del agua. Arriba de la plataforma hay una cantidad de aves asombrosa, pelícanos, piqueros, fragatas, entre muchas más, que usan la plataforma como posadera. También hay una gran cantidad de lobos en la plataforma, que de vez en cuando bajan a saludar bajo el agua.

Ya bajo el agua es impresionante, y con la profundidad la diversidad va cambiando. En los primeros 5 metros aproximadamente se ven cardúmenes de peces sargentos, cabinzas, las damiselas o tramboyos amarillos. Después, a 10 metros aproximadamente, hay pulpos, meros y cabrillas. Es hermoso y alucinante como va cambiando la diversidad. Puedes encontrar peces grandes en cada recoveco. Muchos invertebrados también, como esponjas, nudibranquios o anémonas de variados colores. Además, durante la temporada de ballenas, que es de agosto a octubre, puedes bucear y escuchar los cantos de ballenas. ¡Es una experiencia mágica! Es un lugar en donde nunca te vas a aburrir de bucear, porque nunca vas a terminar de conocer, ya que hay vida en cada milímetro.

  • Sus sueños y esfuerzos

¿Dirías que estás cumpliendo tus sueños?

Sí, estoy cumpliendo mis sueños y trabajo cada día para cumplirlos. Estos sueños van creciendo conmigo, a medida que crezco y voy teniendo nueva información y experiencias, hay sueños que se descartan, otros que se transforman y nuevos que se agregan. Me encanta tener muchos sueños, sé que varios de ellos no los voy a poder cumplir, pero intentaré cumplir la mayor cantidad que pueda y aprender de cada uno. De hecho, uno de mis sueños es nunca no dejar de aprender, ser aprendiz toda mi vida.

Tu trabajo parece el ideal, pero no todo es siempre perfecto, ¿cuáles son los mayores desafíos que debes enfrentar para seguir con tu pasión?

El desafío más grande es uno mismo, tienes que creértela, apostar por ti y por tu propuesta, tienes que tener mucha disciplina, auto-educarte, formarte y hacer todos los días un poco. Suena fácil, pero todo eso es muy difícil cuando no te está yendo muy bien, y son en esas circunstancias cuando tienes que creértela con más fuerza, tener más disciplina y buscar nuevas oportunidades.

Lo otro difícil es encontrar espacios donde quieran hablar del mar, de sostenibilidad y del medio ambiente, sobre todo en prensa aquí en Perú son súper reducidos. Para mí este es un gran desafío, yo soy independiente y todo el tiempo tengo que estar creando nuevas propuestas, buscar clientes, el lugar o espacio para presentar mi trabajo.

¿Cómo has vivido la brecha de género en tu área de trabajo?

Como periodista, he enfrentado algunos momentos en donde he tenido que acreditar mi trabajo con más documentos de lo normal, por ser mujer. Por ejemplo, cuando fui a la Antártica hubo algunas discrepancias con mi participación, porque iban solo soldados al comienzo para adecuar la base y yo quería estar desde ese primer momento con ellos a reportear el estado de la estación científica. Tuve que insistir mucho y hacer varios trámites para que me dejaran ir con ellos. También, en el mar casi siempre soy la única mujer y, por eso, una de mis motivaciones como profesora es certificar a más mujeres en el buceo.

¿Qué consejo le darías a jóvenes que sueñan con viajar por el mundo dando a conocer las maravillas de la naturaleza?

¡Que lo hagan! El aprendizaje del viaje es invaluable, aprendes de tus intereses, de la vida, de culturas, y cuando tienes que tomar una decisión o enfrentarte a algún problema, tienes más herramientas para ver tu vida desde distintos puntos de vista. Si tu sueño es viajar para dar a conocer la naturaleza, ¡por favor hazlo!

Que lo económico no sea un problema, todos tenemos cualidades e ingenio para trabajar e intercambiar. Si bien en estos momentos no se puede, es una instancia perfecta para planear, ahorrar y seguir soñando.

Para conocer más sobre Denisse y su trabajo, puedes visitar su página web: https://www.denissesotomayor.com/ y/o seguirla en su Instagram @scubadeni