Lucia Villar Muñoz es oceanógrafa titulada en la PUCV y doctora en Ciencias Naturales de la Universidad Christian-Albrechts de Kiel (Alemania), en cooperación con el Centro Helmholtz de Investigación Oceánica (GEOMAR). Lucía está dedicada a la investigación de procesos geológicos y geodinámicos, hidratos de carbono y flujo de calor presente en el margen continental chileno. Actualmente es investigadora del área de Geología en el Centro de Investigación y Formación San Ignacio de Huinay. En esta nueva entrega de “Mujeres de Mar” conocimos más sobre el trabajo de Lucía, sus motivaciones, que son los hidratos de gas, y la importancia de la planificación costera.

  • Sus inicios

Lucia, cuéntanos ¿Cuál era tu sueño de niña? ¿Siempre te sentiste conectada con el mar?

Mi sueño desde niña siempre estuvo ligado a la ciencia marina. Me encantaban los programas de la naturaleza y era fanática de los programas de Jacques-Yves Cousteau, quien inspiró a muchos científicos ligados al océano en el mundo. Al ver cada semana sus documentales, yo quedaba maravillada con toda la vida que había bajo el agua, como otro mundo que quería conocer.

Mi debilidad fue al principio la gran fauna marina (como cetáceos), pero al entrar a la PUCV en 1997, a la carrera de oceanografía, me di cuenta de que el área de geología era mi otra pasión, a la cual le puse todo mi foco. En esta etapa fueron mis mentores: los profesores Esteban Morales y Juan Díaz, quienes me guiaron y motivaron a seguir adelante con mis estudios de postgrado relacionados con geología marina. La etapa de pregrado en Valparaíso fue una linda experiencia y vivir cerca del mar fue lo que más me marcó en esos 5 años de estudio. ¡Nunca más pude vivir en una ciudad interior!

Claro que la vida, en mi caso, no ha sido siempre regular y por razones económicas tuve que dejar un par de años la ciencia y dedicarme a otros trabajos temporales. Así que luego de egresar, pasaron casi unos 7 años para volver a retomar el trabajo científico y enfocarme en lo que realmente quería hacer. Con esto en mente, postulé en 2009 a las becas DAAD (Alemania) y gané una beca de doctorado en el instituto GEOMAR. Deseaba ampliar el tema de los hidratos de gas en Chile y presenté un proyecto, el cual trabajé por varios años más.

¿Cuál ha sido tu mayor alegría profesional?

Lo mejor ha sido la oportunidad de estudiar en otros lugares y conocer nuevas formas de educación y culturas. Durante el pregrado obtuve una beca MECESUP y fui hacer una pasantía a Estados Unidos (Louisiana State University) a los 21 años. Fue mi primera experiencia en el extranjero, con un mes y medio de trabajo intenso aprendiendo Linux, en donde también tuve el agrado de conocer nuevos colegas y científicos muy amables y abiertos a los estudiantes, algo que me gustó demasiado en la forma de enseñar. Luego, durante los siguientes años del pregrado, pude embarcarme en grandes cruceros oceanográficos y geofísicos en donde poco a poco me fui involucrando con gente de GEOMAR. Al final terminé viviendo en Alemania por 4 años por el tema del doctorado, y pude asistir a muchos congresos internacionales, Summer Schools y seminarios.

Me encanta conocer a todo tipo de gente, así que vivir en Europa fue una experiencia inolvidable. Ahora últimamente, por “suerte” conocí a gente de la Universidad de Tokyo, los cuales me invitaron a colaborar en un proyecto en el Triple Punto de Chile (46°S frente a Taitao) y por ahora estoy tratando de terminar un artículo en esa área. Bueno… y no está demás decir que conocer Japón ha sido lo mejor que he vivido.

  • Su investigación

Sabemos que eres parte de un equipo que lleva a cabo una asombrosa investigación sobre los “hidratos de gas”. ¿Puedes contarnos qué son los hidratos de gas y dónde se encuentran?

Los hidratos de gas son un tipo de sólido cristalino, similar al hielo, en donde las moléculas de agua encierran una molécula de hidrocarburo en su interior, principalmente metano.1

Los hidratos se encuentran en dos zonas del planeta: en el permafrost (Siberia y Alaska) y en los sedimentos marinos de casi todos los márgenes continentales. Se encuentran en estos lugares ya que es donde se encuentran las condiciones ideales para su formación (alta presión y baja temperatura).

Los hidratos están a gran presión, entonces si tomamos, por ejemplo, 1 m3 de hidrato del fondo marino, donde existe una gran presión, y lo llevamos a condiciones estándar (a nivel del mar) entonces este hidrato se expande y libera 164 m3 de gas y 0.8 m3 de agua. Por este motivo es considerado como una fuente de energía potencial, ya que la cantidad de gas metano secuestrado en los océanos es muchísimo mayor a todas las reservas de petróleo en el mundo. Sin embargo, si el metano es liberado en la atmósfera actúa como amenaza medioambiental, ya que es un “gas invernadero”, mucho más potente que el CO2 y el impacto en el cambio climático sería catastrófico.

Algunas investigaciones indican que los hidratos de gas podrían llegar a ser un sustituto del petróleo y el gas natural. ¿Puedes contarnos más sobre este beneficio que podrían aportar?, ¿se han extraído hasta la fecha?

Al paso que vamos, se considera que el petróleo (un recurso no renovable) estará fuera de stock para fines de este siglo. Por este motivo, los hidratos de gas se proponen como una gran alternativa al combustible fósil, tomando en cuenta además que los residuos ambientales (de su combustión) son “más limpios” que la combustión de petróleo.

Los países que están invirtiendo en investigación y tecnología en sus costas son: China, Estados Unidos, Japón, últimamente India, entre otros. Sin embargo, su extracción no es fácil al estar confinados a unos 500-3000 m bajo el nivel del mar. Además, gracias a los programas medioambientales, la tendencia es hacia las energías verdes renovables, como por ejemplo la energía solar, la eólica y la geotermia, los autos eléctricos, etc.; por lo que considero, en lo personal, que estas reservas de hidratos de gas no serán manipuladas en ningún escenario futurista.

Entonces, ¿existen riesgos? ¿Cuáles son los mayores desafíos que enfrenta esta investigación?

Los riesgos asociados están relacionados a la liberación masiva de hidrato. Si, por ejemplo, en nuestras costas tenemos un evento sísmico de considerable magnitud (ej. > 8M con epicentro en el talud continental), entonces podría producirse un gran deslizamiento de sedimentos marinos. Al cambiar las condiciones de estabilidad del hidrato, el gas se liberaría masivamente. Primero el hidrato se disociaría dentro del océano, consumiendo todo el oxígeno presente, acidificando las aguas cercanas y, en consecuencia, matando especies. Por último, si la cantidad de gas es inmensa y la profundidad somera, el metano podría alcanzar la atmósfera, aumentando la carga de gases invernadero en el ambiente lo que tendería a reforzar el calentamiento global. Sumado a esto, un eventual tsunami asociado al evento sísmico podría magnificar los efectos, poniendo en riesgo a la población de zonas costeras. Con respecto al efecto de los tsunamis hay mucha investigación en Noruega, donde este evento catastrófico tuvo lugar hace poco más de 6 mil años, y hoy se conoce como deslizamientos de Storegga.

Esta investigación evidencia la importancia de la articulación entre los científicos, los tomadores de decisiones y la comunidad, en pos de una planificación costera que considere los riesgos geológicos, ¿cómo ves esta situación en nuestro país?

Exacto, ya vivimos en carne propia el desastre del 27F, en donde por ejemplo el SHOA y la ONEMI no estaban preparadas para un evento de gran magnitud. En ese episodio hubo muchos errores humanos, ya que en ambas instituciones no se tenía la gente preparada (como geólogos, geofísicos u oceanógrafos) que estuvieran a cargo y tomando decisiones. De hecho, se sigue viendo el mal manejo aun en las crisis actuales, en donde las autoridades a cargo no tienen estudios relacionados con el tema en cuestión, lo que afecta la credibilidad de las Instituciones y al final de cuentas los más perjudicados son las personas.

Los riesgos geológicos de las zonas costeras deben ser evaluados por geólogos expertos en esta materia, por lo que se sugiere que todas las municipalidades tengan dentro de su cartera un geólogo que haga una revisión más actualizada de la comuna en cuestión. Asimismo, este experto debería trabajar en conjunto con el MOP para la construcción, por ejemplo, de futuras carreteras en áreas de poco riesgo, o bien en conjunto con el DOM para la planificación del borde costero y permisos de construcción de viviendas aledañas, entregando su conocimiento a estas instituciones.

Acá en la región, tenemos el mal ejemplo de la construcción del Hotel Punta Piqueros, que está emplazado al nivel del mar y en donde vemos que, por cada temporal o marejada, este hotel se ve afectado por el oleaje ¡Imagínate ahora lo que sucedería con un tsunami! También están las monstruosas torres del campo dunar de Concón, ¡allí la parte ambiental no se tomó en cuenta para nada!

En lo personal, considero que las autoridades debieran ser profesionales expertos en áreas acordes a sus cargos. Sin excepciones. Y las decisiones deben estar basadas en los resultados de las investigaciones, no es cuestiones políticas o económicas.

Bajo el escenario de cambio climático, ¿cuáles crees que serían los efectos sobre los hidratos de gas?

Hace un par de años, una estudiante italiana que trabaja con nuestro grupo, realizó su tesis de doctorado relacionado con esta pregunta. En su investigación, ella supuso diferentes escenarios, en donde la temperatura del océano y el nivel del mar aumentan globalmente. Se comprobó que el aumento del nivel del mar aumentaría la presión de los sedimentos, por lo que no cambia mucho el panorama y los hidratos permanecerán confinados. Sin embargo, al cambiar la temperatura, el efecto en el suelo marino es significativo. Sus conclusiones son muy parecidas a lo que encontramos en el estudio de la Patagonia, en donde la posible liberación de metano debido a la disociación del hidrato de gas podría causar inestabilidad en el talud. Además, debido a la configuración tectónica-sedimentaria, la región central de Chile (35–38 ° S) ha sido identificada como potencialmente crítica a largo plazo. Como consecuencia, las ciudades costeras podrían verse seriamente dañadas si se desencadena un tsunami asociado a la disociación de hidratos.

  • Mujeres en ciencias

¿A lo largo de tu carrera has tenido algún modelo femenino científico a seguir?

Si, la profesora Umberta Tinivella, del Istituto Nazionale di Oceanografia e di Geofisica Sperimentale (OGS). Ella es mi mentora del doctorado y una persona completamente abierta a sus estudiantes. Además de lo super profesional que es, ella me enseñó a generar datos de libre acceso a todo aquel que desee investigar, algo que aún es muy difícil de hacer en este país, ya que muchos investigadores se “adueñan” de datos o sus resultados los hacen exclusivos. Esto nace del modelo capitalista e individualista en que vivimos, donde compartir información es una moneda de pago.

En tu opinión, ¿Existen brechas de género en las ciencias del mar?, ¿has experimentado alguna complicación al respecto a lo largo de tu carrera?

Por supuesto, es cosa de subirse a un crucero geofísico/oceanográfico, allí las mujeres somos la excepción a la norma y generalmente estamos en cargos no tan importantes (como Jefe de Crucero por ej.), sino más bien, asumimos cargos administrativos.

En lo personal, mi mayor complicación es ser mamá, ya que en este país aún no se acepta que, por ejemplo, en alguna emergencia debo ir a trabajar con mi hija. Incluso si fuera mi propia decisión de ir con ella, tampoco está permitido, ya que al parecer la investigación está asociada con los adultos serios y silenciosos. Algo totalmente opuesto a lo que viví en Alemania, en donde las científicas podían ir cuando quisieran con sus hij@s al trabajo, creando un ambiente súper agradable y generando curiosidad en los menores. ¡Quizás uno de ellos va a ser el futuro gran oceanógrafo que estábamos esperando!

Si estuvieras frente a una adolescente interesada en comenzar una carrera en ciencias del mar, ¿qué consejos le darías?

Lo que hago con todos los estudiantes: la motivaría inmediatamente a salir de Chile para que tenga mayor experiencia. La ayudaría a buscar alguna beca, práctica o pasantía en otro lugar para que viva la experiencia de aprender de otros grupos científicos internacionales. Ojalá que aprenda otro idioma y convivir con extranjeros. Su mundo se ampliará notablemente y tendrá menos miedo a las barreras de esta sociedad. Con esa base, tendrá muchas más herramientas para ejercer la profesión o bien seguir estudiando algún postgrado.

Si quieres conocer más sobre geología marina, visita el fanpage de Lucía: https://www.facebook.com/Geolog%C3%ADa-Marina-Chile-827200297372656/

  1. El gas metano es el mismo gas que usamos al encender la cocina en nuestros hogares.