Naiti Morales es bióloga marina, candidata a doctora en Ecología Aplicada de la Universidad Católica del Norte e investigadora asociada del centro ESMOI (Ecología y manejo sustentable de las islas oceánicas, por sus siglas en inglés). Naiti ha dedicado su carrera al estudio de tiburones y rayas en Chile, investigando su biodiversidad, biología reproductiva, comportamiento alimentario, patrones migratorios y genética. Todo con el objetivo de informar mejores regulaciones pesqueras y establecer planes de manejo y conservación. En esta nueva entrevista de “Mujeres de Mar” quisimos conocer más sobre Naiti, una científica apasionada por los condrictios, de sus inicios, desafíos, y de sus interesantes estudios de tiburones en Rapa Nui.

  • Sus inicios

Naiti, ¿cuándo y cómo comenzaste a trabajar con tiburones y rayas?

Comencé a trabajar con este grupo de peces cuando estudiaba Biología Marina en la Universidad de Valparaíso. Mi primer trabajo con condrictios fue junto a Francisco Concha, director del laboratorio Chondrolab. En esos años (2005) se llevaba a cabo el primer catastro de tiburones de Chile, el proyecto FIP “Lineamientos Básicos para desarrollar El Plan de Acción Nacional de Tiburones” a cargo de Julio Lamilla.

Después de eso seguimos estudiando en el laboratorio aspectos reproductivos de especies más locales como las rayas del género Sympterigya y Psamobatis. Finalmente, hice mi tesis de pregrado en la caracterización espermática de la raya volantín Dipturus chilensis y la raya espinuda Dipturus trachyderma en colaboración con la Universidad Austral.

¿Qué sentiste la primera vez que buceaste con un tiburón?

La primera vez que buceé con tiburones fueron muchos años después. En ese momento ya llevaba años estudiando este grupo de peces por lo que entendía bastante bien como se comportaban, donde estaban normalmente y que comían. Aun así, cuando vi al primero nadar cerca mío sentí un pequeño escalofrío. La idea de la maquina asesina la tenemos muy inserta en nuestro subconsciente.

  • Investigando tiburones en Rapa Nui

Cuéntanos un poco sobre tu proyecto “Peces perdidos de Rapa Nui”

Cuando estaba en búsqueda de mi tema de tesis doctoral vi el documental realizado en conjunto por National Geographic y Oceana llamado “The lost sharks of Easter Island”. En este documental científicos renombrados hacían hincapié en la ausencia de tiburones en Rapa Nui en comparación a su isla más cercana Salas y Gómez. En ese momento sentí que esa sería una bonita contribución tanto para la ciencia nacional como para la cultura rapanui y por ende me esforcé para poder llevarla a cabo.

Rapa Nui ha sido históricamente afectada por la pesca. Se dice que hace unos 50 años atrás la isla estaba llena de tiburones y grandes peces lo que podían ser vistos fácilmente en un buceo. Sin embargo, y producto de la pesca, estos grandes peces están virtualmente ausentes hoy en día. Por este motivo, cuando planteé la idea de estudiar los tiburones de Isla de Pascua muchas personas pensaron que iba a ser un proyecto perdido.

Afortunadamente, eso no echó por tierra mis planes, algunos dicen que soy un poco testaruda, ya que, aunque las investigaciones científicas decían que ya no había tiburones, los pescadores locales aun contaban historias sobre como los veían regularmente mientras pescaban. Así fue como, decidida a encontrarlos, postulé a los fondos de la Fundación Save Our Seas (SOSF) para usar una novedosa técnica de muestreo de videos con carnada denominada BRUVS por sus siglas en ingles. Esta técnica consiste en usar cámaras (puede ser GoPro) en un marco con carnada en frente. Esta carnada atrae a los depredadores al campo de visión de la cámara y son grabados. Recuerdo perfectamente cuando vimos al primer tiburón de Galápagos nadar frente a mi cámara… no podía más de alegría… ¡Mi tesis no era solo una ilusión!

De ahí en adelante muestreamos alrededor de toda la isla durante un año. Los resultados que encontramos fueron fascinantes. Efectivamente aun existía una población residente de tiburones en la Isla. Lo que probablemente había ocurrido es que ahora estaban más profundos y en un solo lugar de la Isla, posiblemente para escapar de los pescadores. Estos resultados entonces abrieron más preguntas. ¿Cuál será el rol de estos tiburones en la trama trófica de Rapa Nui? ¿Será que los tiburones de Rapa Nui están relacionados a los que habitan la isla de Salas y Gómez? ¿Cómo estarán estos tiburones usando los pocos hábitats disponibles en estas islas tan remotas? Estas preguntas se transformaron en los otros capítulos de mi tesis.

Además de BRUVS, ¿qué otras técnicas usas para estudiar rayas y tiburones?

Durante mi tesis usé básicamente cuatro técnicas, cada una era para responder una pregunta diferente. Por ejemplo, cuando la pregunta era que especies habitaban la isla, donde estaban y cuáles eran sus abundancias relativas usé las BRUVS. Cuando la pregunta fue que rol trófico tenían los tiburones en Rapa Nui usé Isotopos Estables. El análisis de isotopos estables se basa principalmente en la idea de que “eres lo que comes”. Si te comes, por ejemplo, una lechuga, esta dejará una marca en tu cuerpo la cual puede ser leída por un tiempo determinado.

Finalmente, cuando quería saber qué relación había entre los tiburones que habitaban Rapa Nui y aquellos en isla de Salas y Gómez, usé marcas satelitales (Minipat) y marcadores genéticos (ADN mitocondrial y Polimorfismo de un Solo Nucleótido [SNP]).

Los Minipat son marcas satelitales especialmente diseñadas para especies que no pasan suficiente tiempo en la superficie, tal como es el caso de tiburón de Galápagos. Estas marcas usan las horas de luz para determinar la posición geográfica. Además, entregan información sobre los movimientos verticales. Esta información la cruzamos con los límites actuales del Parque Motu Motiro Hiva, la ZEE de Isla de Pascua y la presión pesquera industrial que hay “por fuera” de los límites nacionales para determinar el peligro al que nuestras especies marcadas estaban expuestas. Los marcadores genéticos por otra parte nos dieron luces de la relación de intercambio genético que existe entre estas dos islas y si correspondían o no la misma población genética.  

  • Los desafíos

¿Cuáles son las mayores amenazas que enfrenta la isla y los condrictios que allí habitan? ¿Por qué debería importarnos?

La mayor amenaza sigue siendo la pesca. Aunque ya muchos locales entendieron que un ecosistema sano necesita tiburones, muchos otros aún usan artes de pesca como las redes de orilla, las cuales han demostrado tener una influencia en las poblaciones de tiburones de arrecife que quedan atrapados sin ser especie objetivo. Adicionalmente, la poca concientización de su importancia ecológica, y posiblemente económica, lleva a muchos a capturarlos indiscriminadamente para usarlos luego como carnada. La pesca industrial también juega un rol importante en el mantenimiento de la biodiversidad. Especialmente si nos referimos a la pesca ilegal. Este tipo de pesca es típica en altamar y se facilita en zonas aisladas con poca vigilancia, por más que el papel diga “Parque Marino” o “Zona Económica Exclusiva [ZEE]”.

Por último, una nueva amenaza parece ser el aumento de basura en el mar. Producto de la ubicación de Rapa Nui, casi en el centro del Giro del Pacifico Sur, mucha de la basura que flota sin destino en el océano termina en las costas de esta pequeña isla. En una de las grabaciones con BRUVS pudimos observar como un tiburón juvenil nadaba con un aro plástico en su cabeza. El aro parecía ser parte de uno de eso bidones plásticos que se usan en altamar. Lamentablemente sabemos que el futuro de ese tiburón era la muerte.

Todo esto debe importarnos ya que al ser esta una de las islas más “aisladas” del planeta, la probabilidad de que la población que habita esta zona sea “rescatada” por otra es casi nula. Esto significa que estaríamos perdiendo diversidad de especies dentro de nuestro país, con un set genético único e irremplazable. Además, dada la importancia de los depredadores topes en el control de la cadena trófica, no sabemos que otras especies podríamos estar afectando.

¿Cómo la ciudadanía puede aportar a la conservación de los condrictios de Chile?

Creo que la mejor manera es terminar con el estereotipo de la maquina asesina. Suficientes tiburones hemos matado ya por esa causa.

¿Cuál es tu perspectiva sobre el desarrollo de las ciencias del mar en zonas insulares?

En general el desarrollo de las ciencias en Chile está muy por debajo de otros países de la OCDE. Especialmente ahora que se sigue reduciendo el presupuesto para investigación. En zonas insulares el panorama es aún peor, ya que no solo necesitas presupuesto para realizar la investigación en particular, sino que también para todo lo que conlleva la organización de las campañas (pasajes, hospedaje, etc). Esto aumenta considerablemente los costos mínimos y lo hace todo un poco más difícil.

En este sentido, si queremos entender y proteger estos ecosistemas tan únicos para nuestro país, es necesario que se den prioridades al estudio de la biodiversidad de las islas de Chile. No sacamos nada con seguir generando áreas marinas protegidas que en la práctica no se pueden estudiar.

¿Cuál ha sido el mayor desafío que has debido enfrentar en tu carrera?

Creo que el mayor desafío ha sido permanecer en la investigación. Lamentablemente este campo es mal pagado y en general hay pocas oportunidades reales.

¿Cómo has vivido la brecha de género en ciencias? 

Creo que hasta el día de hoy se espera más de un hombre que de una mujer. Creo que aún tenemos que trabajar un poco más duro que nuestros colegas varones para ganarnos el respeto de los pares. Especialmente en el mundo de los tiburones el que ha sido históricamente gobernado por hombres. Además, trabajar en el mar nunca ha sido fácil para nosotras. La gente no espera que te embarques y no te marees, por ejemplo. Durante mi tesis me tocó pasar mucho tiempo en botes pequeños. Estábamos ahí todo el día por dos semanas. Recuerdo que al final de la primera campaña el pescador con el que habíamos trabajado todo ese tiempo me dijo “Me sorprendiste flaquita, pensé que no ibas a durar ni un día en el bote. Vuelve cuando quieras y yo te ayudo de nuevo”.

¿Qué le dirías a las jóvenes que quieren comenzar una carrera en conservación de condrictios?

Que se animen. Que es un tema apasionante y que no se van a arrepentir. Les diría también que sigan sus ideas, aunque se encuentren con colegas que te desanimen. Les diría que lean mucho y que si están convencidos de que su forma es la correcta la peleen hasta el final. Así es como se consiguen los mejores triunfos.