Después de casi una década de expediciones al territorio marítimo de las cadenas montañosas submarinas de Nazca, y Salas y Gómez, científicos han juntado evidencia que identifica a 55 grupos de invertebrados y 66 grupos de peces únicos. Dejando a este territorio como uno de los ecosistemas con mayor diversidad y endemismo de especies de aguas superficiales y profundas en todo el mundo.

El estudio, publicado por la revista científica PLOS ONE, tuvo como objetivo categorizar la biodiversidad de las aguas profundas en los montes submarinos que rodean Rapa Nui, la isla Sala y Gómez y las islas Desventuradas. Transformándose en la primera investigación que logra abarcar toda la cadena montañosa submarina de más de 2.900 kilómetros de fondo submarino, llegando incluso a recopilar datos de un extremo de la cordillera de Nazca.

Para llevar a cabo la extenuante tarea, los científicos usaron como principal herramienta cámaras submarinas con cebos, con el propósito de hacer el muestreo con el menor impacto posible.

A pesar que este territorio solo contaba con 2 expediciones previas en el 2011 y 2013, estas incursiones en la zona ya habían logrado determinar que los montes de submarinos de la cordillera alberga a una inmensa cantidad de especies no descubiertas, por lo que la oportunidad de para la investigación había quedado abierta.

Los resultados del estudio demuestran que estos montes albergan una rica y diversa cantidad de especies, donde incluso se llegan a diferenciar en las distintas formaciones montañosas submarinas, debido a que las características de la composición de estos suelos varía en cuanto a sus nutrientes, dando paso a que se desarrollen diferentes tipos de especies bentónicas que son las que dan alimento a la cadena trófica del lugar.

Resultados del estudio

El estudio logró identificar 58 invertebrados y 65 especies de peces, incluyendo varios tipos de corales y esponjas. Dentro de las especies más raras se encuentra el Pez Damisela color neón (Chromis mamatapara), del que solo se tiene registro en Rapa Nui y en los montes de Sala y Gómez. De igual forma en la expedición se observó un pez barba (Polymixia salagomeziensis), descubierto recientemente y que solo se ha registrado en la cordillera de Salas y Gómez y la morena de las profundidades (Gymnothorax bathyphilus).

Alguna de las especies endémicas observadas. (A) Hexanchus griseus (B) Hydrolagus melanophasma (C) Chromis mamatapara * (D) Parapristipomoides squamimaxillaris (E) Homolidae, Yaldwynopsis sp. (F) Geryonidae (G) Rexea sp. (H) Polymixia salagomeziensis

Daniel Wagner, uno de los científicos coautores en la investigación comentó “Las especies marinas de esta región son extraordinarias y únicas (…) Esto hace que la región sea una de las principales prioridades de conservación a nivel mundial, ya que, si perdemos los hábitats y las especies de esta región, se perderán no sólo allí, sino que en todo el planeta”.

Un ecosistema amenazado

El estudio además de confirmar el valor ecosistémico de estas cordilleras submarinas, revela de igual forma lo vulnerable de estos territorios. Las especies que habitan aguas profundas son mayoritariamente de metabolismo, caracterizado por crecimiento lento y vidas largas, es por ello que cualquier perturbación ambiental, como el cambio de temperatura, podría tener efectos prolongados y duraderos en los ecosistemas debido a que las especies tienen requisitos ambientales muy específicos.

Es por esto que el cambio climático se sitúa como la principal amenaza, en el documento señala que “Se prevé que en los próximos 20 a 40 años, el lecho marino de esta región experimentará aumentos de temperatura, acidificación, disminución del oxígeno disuelto y disminución de la exportación de carbono orgánico particulado. Algunas partes de esta región ya son extremadamente pobres en nutrientes y oxígeno, por lo que la amenaza global del cambio climático está especialmente acentuada en esta región”

A pesar que gran parte de estos territorios son parte del parque marino Nazca-Desventuras, más del 73% de ambas cordilleras se encuentra en aguas internacionales, quedando fuera de la jurisdicción nacional. Bajo este contexto, la colaboración internacional será clave para generar un espacio de protección en alta mar. Si no se toman estas acciones, el territorio quedará expuesto a las flotas pesqueras, la minería submarina y el cambio climático.

Link del estudio acá